La estabilidad económica invita a las farmacias a nuevas inversiones

 

La toma de decisiones estratégicas se centra en el crecimiento del negocio

La mejora de la situación económica comienza también a visualizarse en el sector de las farmacias. De esta forma, desde 2014 se mantiene una tendencia por parte de las oficias de farmacia de buscar la estabilidad económica de cara a tomar decisiones destinadas al crecimiento. Entre estas decisiones, las boticas ven en la inversión una oportunidad clara de crecer y avanzar en sus tramos de facturación. De esta forma lo recoge el XIX Informe Anual Aspime de la Farmacia Española 2018.

Analizando por tramos de facturación, las farmacias con una facturación inferior a los 300.000 euros anuales —la mayoría de ellas situadas en zonas rurales— han crecido un 1,9 por ciento a nivel global en los dos últimos ejercicios. Estas farmacias tienen menos margen de inversión, por lo que en la mayoría de los casos se hacen por necesidad. Se trata de farmacias con poca maniobra en la gestión de compras y stock, y con limitaciones en lo que se refiere a contratación e inversión.

Por su parte, las farmacias con un tramo de facturación entre 300.001 y 600.000 euros anuales, son muy diversas, incluyendo desde nuevas aperturas hasta farmacias en crecimiento o estancamiento debido a la crisis económica. En 2017 este grupo ha superado el 30,10 por ciento de las ventas libres, con una facturación media anual de 485.266 euros. Este grupo de boticas se caracteriza por la búsqueda de una estabilidad económica constante que le permita la adopción de decisiones destinadas al crecimiento.

En el siguiente tramo de facturación, comprendido entre 600.001 y 900.000 euros anuales, encontramos un grupo de farmacias caracterizadas por su tributación al régimen de estimación directa normal, con diferencias a nivel contable y matices a nivel fiscal respecto a los tramos anteriores que van por directa simplificada. Esto hace que se busquen constantemente medidas para la inversión y, por tanto, conseguir el crecimiento, como pueden ser la planificación o la contratación de personal más técnico.

Aumento de la venta libre

Las diferencias de cada tramo de facturación se traducen en la disminución del porcentaje de venta a la Seguridad Social y en un aumento del porcentaje de venta libre. De esta forma, las farmacias con facturación comprendida entre los 900.001 y 1.200.000 euros anuales baja el porcentaje de venta de Seguridad Social respecto a 2015. Este grupo de farmacias se caracteriza por tener una estructura de personal, alta capacidad de compra y de inversión.

En el siguiente grupo encontramos las farmacias “turísticas” situadas en zonas vacacionales o con importante paso de personas, además de las farmacias situadas próximas a un centro de salud. Este grupo cierra 2017 con un porcentaje de venta libre del 44,61 por ciento, lo que representa una mejora del 1,68 por ciento respecto al año 2015. Se trata de oficinas con un importante margen de compras y con estructuras de personal mucho más cualificadas. Además, las inversiones realizadas por este grupo son importantes, llegando a representar el 4,88 por ciento en el año 2017.

Por último, las oficinas de farmacia con una facturación mayor a 2.000.001 euros anuales se caracterizan por su jornada de apertura, normalmente aquellas boticas que trabajan las 24 horas, y por una gran estructura de personal cualificado, necesario para cubrir las necesidades de horario y volumen.

Dentro de este grupo, se obtiene un equilibrio en cuanto a la facturación de Seguridad Social y venta libre: en 2015 está en un 51,96 por ciento y 48,04 por ciento, respectivamente; en 2016, la venta libre pasó a ser un 48,63 por ciento, y ya en 2017 llega al 49,01 por ciento. La cifra de facturación media se situó en 2.194.322,15 euros en 2016 y 2.207.799 euros en 2017.

Estas cifras hacen que las inversiones sean uno de los pilares de este segmento; la informatización a alto nivel, la robotización y los grandes locales asimilados a una gran superficie destacan sobre el resto. Las inversiones en 2017 suponen el 5,25 por ciento sobre la facturación.

En cuanto a los índices fiscales de la farmacia según el volumen de ventas, los datos de los ejercicios 2016 y 2017 marcan una tendencia al alza que pone de manifiesto la recuperación de las oficinas de farmacia en los últimos años. Durante 2017, desde la farmacia más pequeña a las consideradas más grandes han mejorado su margen bruto con una horquilla entre el 28,22 y el 31,17 por cientos en los distintos tramos.

Fuente: El Global